
La inspiración
Parece pedante hablar del piano tansolo porque Lluís Llach tocó en el, pero es que no sólo tocó, ahí compuso l'estaca, y esto no es poca cosa.
Todo lo cual fue hace mucho tiempo, cuando los desodorantes no hacian falta, el sueño –y la realidad– de muchos jovenes era vivir en una comuna, y els Seat Fuego arrancaba silbidos de admiración entre los que no estaban en la comuna.
Y en este contexto las primeras notas de l'estaca salieron de nuestro piano. I la canción no tiene tantas notas, así que el mérito es notable.

Escuchad la canción de vez en cuando, y si no se os llenan los ojos de lágrmas preguntaos el porqué.
Ya nos gustaria que personajes con el talento y el impacto de Lluis Llach nos visitasen cada día, y es por eso que valoramos tanto que una parte de su pasado se halle entre nosotros.
Si queréis venir a tocarla en el piano original nunca os lo impediremos. Y si en él componéis una melodía que atraviese generaciones todavía en plena vigencia os lo agradeceremos durante decádas.